Divertida mañana de judo infantil en Mundet

  • El sábado la Federació Catalana realizó una nueva sesión de Judoxics para menores de 10 años

Por Santiago Elgoibar

Casi medio centenar de chavales y chavalas disfrutaron de su deporte favorito, el judo, en un entrenamiento matutino convocado por la Federació Catalana. La cita fue en el polideportivo de Mundet, situado en Barcelona, el pasado sábado 9 y se alargó a más de dos horas de diversión para los valientes que fueron. Durante ese tiempo, los niños, con la ayuda de una decena de profesores liderados por el 2ªDAN David Pesado, repasaron conceptos básicos del judo, practicaron nuevos conocimientos y se divirtieron con un enorme castillo hinchable que hizo las delicias de todos. El motivo de esta quedada fue despedir a Jaqui, la mascota de esta actividad llamada Judoxics y que reúne a los jóvenes judocas de Catalunya, que se marcha a Japón. El tiempo acompañó y los pequeños sudaron y se divirtieron a partes iguales.

A las 10 de la mañana los 40 chicos y chicas entraron saludando al tatami enfundados en sus judogis blancos e inmaculados y con una sonrisa en la boca. Más de dos horas después la sonrisa se mantenía pero no la sequedad de sus prendas. Habían “viajado” por las 4 estaciones, todas llenan de divertidos juegos y de aprendizajes, que les habían preparado los 10 profesores que se habían reunido para dar la clase. Cada una de las paradas en las que se dividía todo el tatami representaba las partes en las que se divide sus enseñanzas en el deporte del judo: tokui waza, transiciones, ne waza y castillo hinchable. Todo bien aliñado con juegos pensados para estas edades.

En la primera fase nuestros valientes judocas repasaron diferentes caídas mientras jugaban a juegos relacionados con estas. Comenzaron con Ushiro Ukemi, realizándola desde el suelo para, poco a poco, ir aumentando la dificultad y acabar haciéndola de pie. Tras esto, continuaron practicando esta caída mediante juegos como “La silla”. A continuación pasaron a Zempo Kaiten Ukemi mediante un juego en el cual los judocas debían ejecutar esta técnica sin superar un cinturón alojado en el tatami. De esta manera practicaron la caída tanto de derechas como de izquierdas además de aprender el nombre de la misma, cosa fundamental si quieren ir escalando en el judo y poder llegar a ser cinturón negro.

Pero antes de llegar a esa meta, lo más importante para estos niños es disfrutar y hacer deporte y, por ello, los monitores que asistieron al entrenamiento habían preparado la segunda estación. En ella los judocas empezaron con un clásico juego de pillar. Uno de ellos se la llevaba y debía tocar al resto mientras gateaba por todo el tatami. Las carreras y las sonrisas eran una parte más del divertimento y todos querían ser los elegidos para llevarla. Tras esto, se les dividió en dos grupos y a uno de ellos se le desplazó hasta el borde del tatami. El objetivo era que llegaran al otro lado tras superar a sus compañeros que lo impedirían mediante técnicas de judo. Todo muy divertido y enlazado con la práctica de nuestro deporte.

Y una parte muy importante del judo es el ne waza, protagonista total del tercer escalón de este camino matutino. Allí los pequeños judocas iban a repasar las maneras de voltear a tu rival en suelo, así como todo lo aprendido en esta faceta. La primera prueba consistía en lograr rodar a un contrincante boca abajo. Para ello se dividieron en parejas y, con la ayuda de los monitores, repasaron las diferentes maneras de dar la vuelta que existen en el judo. Tras realizar este ejercicio con todos sus compañeros se pasó al randori de suelo. De esta manera los judocas llevaron a la práctica lo que habían aprendido en el ejercicio anterior.

Tras pasar las tres etapas anteriores los niños se merecían saltar, tirarse y rodar por el castillo hinchable que coronaba la cuarta fase. Para eso los niños dejaron el uwagi a un lado y se lamían los labios pensando en todo lo que iban a hacer a continuación. NI el bueno de Jaqui, que estaba por allí, podía despistarles. Tras unos minutos de disfrute en el castillo, los judocas se uniformaron otra vez el judogi para después realizar el saludo final a los monitores, compañeros y el público que les veía desde la gradas.

Así transcurrió el entrenamiento de judoxics que había organizado la Federació Catalana de judo para despedir a Jaqui. Él viaja a Japón mientras el casi medio centenar de judokas que fueron a su despedida descansan durante verano pensando en las técnicas que aprendieron y en todo lo que después les espera. Buen verano.