“Acaba una época, comienza una nueva era” por Santiago Elgoibar

  • UN CENTENAR DE JUDOKAS LOGRAN ESTE FIN DE SEMANA SUPERAR EL EXAMEN DE 1er DAN Y COMIENZAN OTRA AVENTURA EN SU VIDA COMO DEPORTISTAS. JUNTO A ELLOS, UNA DOCENA LOGRAN DANES SUPERIORES

santiago elgoibarPor Santiago Elgoibar

 

La selección de Francia se proclamó este domingo Campeona del Mundo de Fútbol. Acababa así una fase mundialista que dio inicio en el mes de marzo del 2015. Comienza desde ahora otros cuatro años en el que los 191 países del mundo lucharán para poder arrebatarle el trono a Francia. Pero el fútbol no es el único que ha finalizado un ciclo este fin de semana. Un centenar de judokas han terminado con su época de kyus este sábado en el Poliesportiu Mundet. Dan por cerrada una carpeta de su vida y abren, con la misma ilusión, otra era. Felicidades.

Se podían sentir los nervios en la rampa que lleva a las puertas del complejo deportivo de Mundet el sábado a las 8 de la mañana. Allí esperaban 50 valientes que soñaban con atarse el cinturón negro esa mañana soleada de verano. Junto a ellos; padres, profesores, ukes y amigos del club, cámara en mano, para retratar esos instantes. Dentro les esperaba cinco tatamis, cada uno encabezado por tres jueces, que iban a ser el terreno donde se iban a jugar su suerte.

Los gestos, las palabras de ánimo, los golpes con cariño y la concentración mandaban en la fila de los candidatos minutos antes de comenzar el examen. Uno a uno iban pasando mientras los que se quedaban preguntaban cuándo quedaba para su turno. Las caras de los que volvían a esa zona cero te daban una idea de cómo les había ido: algunos volvían con el entrenador y con una sonrisa de oreja a oreja; otros regresaban junto a su uke dándole vueltas a las técnicas de la Kata que habían realizado; los más andaban con cara de preocupación y sin saber muy bien si les había salido bien o regular.

Así pasaban las agujas del reloj hasta que la persona que dirigía el tiempo avisó que era el último participante. Cuando acabó, las gradas de Mundet, llenas hasta la bandera, comenzaron a aplaudir; la suerte estaba echada. Quien más y quien menos esperaba aprobar el examen y poder comenzar, en el próximo entrenamiento de su gimnasio, en la fila de los negros. Así, se les llamó a todos los judokas para que se colocaran enfrente del jurado. Su director fue nombrando, uno a uno, a casi todos que, con una sonrisa en la boca, pasaban al centro del tatami a recoger su cinturón. Las personas que se examinaban de grados más altos no era necesario que hicieran ese pasillo. Volaban los flashes en ese momento tan mágico.

Al final, un gran porcentaje de los que se presentaban lograron su objetivo. Desde el sábado un centenar de judokas comienzan un nuevo ciclo en el judo: su deporte. En esta seguirán aprendiendo, eso sí con una base sólida detrás, pero también enseñaran a los que vienen por detrás las maravillosas técnicas de este arte que nos enamora. Es una de las responsabilidades que acarrea esta nueva época que tienen por delante. Desde el equipo de Judoyuko queremos felicitar a los nuevos danes y desearles un buen recorrido por esta nueva era que comienzan.

Santiago Elgoibar